Era un dia cualquiera en el mes de agosto, en mi habitación. Estaba tumbada en mi cama mirando videos del que fue mi mejor amigo. El que un dia dejó de llamarme y se olvidó de mi. Miles de recuerdos invadieron mi mente haciendo que las heridas del pasado volvieran al presente haciendo más daño que nunca. Mis ojos se llenaron de lagrimas precipitandose hacia mis rojas mejillas. Tengo ganas de que todo se acabe, llevo 4 años llorando cada noche por él, 4 años sin que me llamara ni una vez, pero por mala suerte cada vez que enciendo la television o me conecto a twitter veo noticias sobre él, que si Justin Bieber ha hecho un concierto en Nueva York, que si sacará un nuevo disco. Estoy cansada no puedo más no tengo fuerzas de nada. De repente una cabeza se asomó por mi puerta, era Carly mi mejor amiga.
-Oh no, otra vez no. ¿Cuantas veces te tengo que decir que no veas sus videos de youtube?- Dijo quitandome el ordenador y dejandolo en el escritorio
-Lo siento, pero es que aun no entiendo como él me pudo abandonar así- Dije sollozando
-Eh! No llores más por favor- Dijo sentandose a mi lado y abrazandome
-Y lo que menos entiendo aun es que por que con Ryan se habla y conmigo no, creía que yo era muy importante para él- Dije apretando a Carly entre mis brazos
-Lo ultimo que quiero es verte así. Kate, sonrie un poco en los ultimos 4 años no has salido de tu casa, no quieres venir conmigo a ninguna parte, no quieres divertirte. Enserio eres mi mejor amiga y quiero apoyarte en todo pero yo no puedo seguir así...- Dijo ella trise
-Vale, vete si quieres yo no te obligo a hacer nada- Dije pegando mi cara a la almohada
-Kate lo hago por que quiero y quiero que no pienses en él cada dia, por favor- Dijo cogiendome la mano
-No quiero hablar con nadie, dejame en paz- Dije soltandome de su agarre
-Pero Kate...- Dijo ella preocupada
-¡Que te vayas!- Dije gritando- ¡No necesito a nadie!
Me levanté la empuje fuera de mi habitación y cerré la puerta de un sonoro golpe. Mi espalda estaba contra la puerta y poco a poco me iba deslizando hacia el suelo. Cuando mi culo tocó el suelo inmediatamente mis piernas se doblaron hasta que las rodillas escondian mi rostro, lleno de largrimas, tristeza, desesperación. ¿Que acabo de hacer? He chillado a Carly y la he hechado de mi casa. Estoy perdiendo la cabeza.
Pasaron semanas mas o menos dos ya era finales de agosto, no hablaba con nadie, ni tan solo mi familia, solo comia por las noches cuando todo el mundo estaba durmiendo. Tenía un gran problema, pero todo me daba ya igual. Quería que todo cambiase, pero yo sola no podia, necesitaba la ayuda de Carly pero yo y mi estupidez habia roto nuestra amistad. Decidí salir de mi casa e ir a casa de Carly a hablar con ella. Me puse unos shorts y una camiseta de manga corta de color negro ajustada y mis preciadas vans negras. De repente alguien llamó a mi puerta y deduje que sería mi madre o mi padre y no contesté. Volvieron a llamar.
-Kate, soy Ryan, abre por favor- Dijo dando suabes golpes en la puerta
-No, vete por favor- Dije cerrando fuertemente los ojos
-No me iré de aqui hasta que no me abras- Dijo Ryan
-Ya he hecho demasiado daño a Carly no quiero hacertelo a ti tambien- Dije con mis ojos llenandose de lagrimas
Un gran silencio se formó, estaba llorando, otra vez, pero intentaba no hacer ruido, no quería que Ryan me escuchmara llorando.
-Kate, se que estas llorando por favor abre- Dijo él
Yo necesitaba a alguien que estubiera conmigo. Y Ryan me lo estaba pidiendo. Abrí la puerta y lo abracé lo más fuerte que pude y empecé a llorar en su hombro. El acariciaba mi espalda de arriba a bajo.
-Lo siento- Dije apartandome de él
-Esta bien- Dijo el con una sonrisa calida
-¿Quieres dar un paseo?- Dije limpiandome las lagrimas
-¿Un paseo? Estas segura- Dijo el sorprendido
-Si- Dije con una sonrisilla
-Es la primera vez en mucho tiempo que no te veía reir- Dijo él mirandome fijamente
- Vamos- Dije saliendo de mi habitación
Mis piernas flaqueaban, hacia mucho tiempo que no salía a la calle estaba asustada. Nos dirigimos a la cafeteria en la que siempre iba con Justin. Nos sentamos y Ryan pidió algo, no de el que por que no estaba escuchando.
-¿No quieres nada?- Pregunto
Ryan
-No tengo hambre- Mentí
-Bueno quería hablar contigo, porque a Carly le ha llamado tu madre y ha dicho que no comes y no hablas con ella, Kate, está preocupada- Dijo el cogiendome una de las manos que tenia encima de la mesa
-¿Y por que no ha venido Carly?- Pregunte molesta
-Ella se preocupa por ti pero ella cree que para ti ella ya no es nada- Dijo él bajando la mirada
-Quiero ir a verla- Dije levantandome de golpe- quiero disculparme por lo que he hecho
-Emm... ¡No! No puedes-Dijo Ryan algo nervioso
-¿Por que?- Dije confundida
-¿Fue por Justin por que estabas mal?- Dijo él intentando cambiar de tema
-Evidentemente, me dijo que yo era muy importante para él, me dijo que me llamaria ¡No lo hizo!- Me levante empecé a correr sin rumbo.
Mis ojos se llenaron de lagrimas y se derramaron, mi ojos estaban rojos de llorar. Empecé a correr hacia casa de Carly. Mi melena rubia se movia con el viento. De repente me choqué con un chico que llevaba unas gafas y una gorra, espera ese olor, es de ¿Justin? Alcé la vista y vi que las gafas habian caido al suelo y sus ojos color miel quedaron al descubierto. Me empecé a marear, no veía nada por culpa de las lagrimas, mi delgado cuerpo no aguantó y caí al suelo
-¡Kate!- Gritó el y me ayudó a levantarme
No hay comentarios:
Publicar un comentario